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La dependencia afectiva y la codependencia: la importancia de la prevención y el cuidado

 

La psicoterapia de las dependencias afectivas


La dependencia afectiva, también conocida como dependencia emocional o codependencia (en particular, la codependencia es un modelo más específico de dependencia afectiva, en el que la persona se orienta hacia parejas con una grave dependencia de sustancias o hacia parejas marcadamente narcisistas) puede considerarse, a todos los efectos, como una categoría particular de trastorno dependiente de la personalidad, en la que lo que determina la dependencia es específicamente la relación de pareja.

El factor esencial subyacente a este trastorno es el intento, más o menos inconsciente, de la persona que lo padece de llenar el vacío intrapsíquico experimentado y la baja autoestima. Este tipo de trastorno está además fuertemente relacionado con un déficit en la capacidad de gestión y modulación de las emociones y en la capacidad de establecer vínculos afectivos significativos con otras personas, debido a un modelo de apego marcadamente inseguro (generalmente de tipo ansioso-preocupado o ansioso-evitativo).

Al tratarse de un tipo de trastorno de personalidad, como todas las demás categorías de trastorno de personalidad, tiende a mantener una estructura relativamente estable y crónica durante toda la vida, a menos que se trate adecuadamente mediante intervención psicoterapéutica. Este trastorno presenta síntomas variados, lo que hace bastante difícil la evaluación diagnóstica: puede acompañarse de depresión reactiva, trastorno obsesivo, trastorno de adaptación o trastorno de ansiedad.

En la dependencia afectiva, la dinámica de la personalidad está ampliamente gobernada por la profunda necesidad del otro y por el intenso miedo a la pérdida y a la soledad, lo que generalmente dificulta enormemente el vínculo afectivo en la relación de pareja. Según un estudio realizado en España por la Fundación Instituto Espiral, este trastorno tendría una incidencia de aproximadamente el 10 % en la población adulta, de la cual cerca del 75 % serían mujeres.


En las relaciones amorosas

Las personas con dependencia afectiva manifiestan hacia la pareja un tipo de apego ansioso y se caracterizan por:

  • Una necesidad continua y pervasiva de saber que son amadas y de recibir confirmaciones constantes.

  • Dificultad significativa para llevar una vida independiente.

  • Búsqueda incesante de una pareja potencial; cuando no están en pareja, suelen sentirse angustiadas, y eligen a su pareja de manera generalmente precipitada.

  • Profundo temor a no ser amadas.

  • Intensos miedos a la pérdida del objeto de amor y celos frecuentes.

  • Ideas contradictorias sobre el amor y sus propios sentimientos.

  • Dificultad para terminar relaciones problemáticas, incluso cuando estas generan malestar significativo.

Características generales de la personalidad con dependencia afectiva

  • Fuerte necesidad de estar con la pareja, intolerancia a la soledad.

  • Baja autoestima, que genera la necesidad constante de aprobación y un gran miedo al rechazo y la exclusión social.

  • Dificultad para decir “no”, anteponiendo los deseos de otros a los propios.

  • La persona dependiente ocupa generalmente una posición inferior (“one down”), aunque también puede existir la dependencia afectiva dominante, en la que aparenta estar “one down” pero mantiene control sobre la relación.

  • Sentimientos no resueltos de culpa, ira, resentimiento, aislamiento y miedo, originados en la infancia y en las relaciones con figuras de cuidado principales.


En general, las relaciones de personas con dependencia afectiva son muy dolorosas, ya que suelen elegir parejas aparentemente incapaces de amarlas: personas con alto grado de egoísmo, egocentrismo y narcisismo. Esto constituye un gran paradoja, porque la personalidad dependiente busca, sobre todo, ser amada. El origen de esta elección está relacionado con modelos internos operativos, esquemas mentales inconscientes y baja diferenciación del Yo, basados en experiencias tempranas.

Por ello, la cura de la dependencia afectiva requiere una psicoterapia prolongada e intensiva, que combine trabajo analítico profundo con trabajo cognitivo-conductual: es indispensable reelaborar las atribuciones de significado de las dinámicas relacionales infantiles y reestructurar esquemas mentales desadaptativos y actitudes erróneas que se han formado a lo largo del desarrollo, determinando los rasgos dependientes de personalidad y una autoestima deficiente.

Una dependencia afectiva no tratada adecuadamente implica un alto riesgo de quedar atrapada en relaciones perjudiciales, con consecuencias extremadamente dolorosas para el equilibrio mental y físico.

La codependencia

La codependencia se define como una condición psicológica o relación en la que una persona es controlada o manipulada por otra con una condición patológica (generalmente un trastorno narcisista o dependencia de sustancias). En términos más generales, indica cuando un individuo depende del deseo de ser controlado o de controlar a otra persona, normalmente la pareja.

Esta condición suele implicar falta de consideración de las propias necesidades, priorizando sistemáticamente las de otros. Puede darse en relaciones familiares, laborales, de amistad o de pareja, y se caracteriza por negación, control, baja autoestima y excesiva complacencia (más raramente esquemas de evitación). Las personas con rasgos narcisistas son un imán poderoso para las personas codependientes.

En general, la codependencia es una constelación de comportamientos, pensamientos y sentimientos que exceden el nivel normal de autosacrificio o cuidado. Por ejemplo, la crianza implica cierto grado de sacrificio saludable; sin embargo, un padre codependiente alcanza niveles insalubres y autodestructivos, con consecuencias negativas para los hijos.

Patrones y esquemas de la codependencia

Esquemas de negación:

  • Dificultad para identificar lo que se siente.

  • Minimizo, altero o niego mis emociones reales.

  • Me percibo como totalmente altruista.

  • Falta de empatía con las necesidades de los demás.

  • Otros etiquetados con mis propios rasgos negativos.

Esquemas de complacencia:

  • Sacrifico valores e integridad para evitar rechazo o ira.

  • Permanezco demasiado tiempo en situaciones dañinas.

  • Prioridad a opiniones de otros sobre las propias.

  • Decisiones sin considerar consecuencias personales.

Esquemas de baja autoestima:

  • Dificultad para tomar decisiones y juzgarse duramente.

  • Falta de percepción de ser amable y merecedor/a.

  • Necesidad constante de reconocimiento.

Esquemas de control:

  • Creencia de que otros no pueden cuidarse.

  • Manipulación mediante emociones, carisma o culpa.

  • Uso del sexo o favores para ganar aceptación.

Esquemas de evitación:

  • Evitación de intimidad emocional, física o sexual.

  • Comunicación evasiva e indirecta.

  • Represión de sentimientos y necesidades para evitar vulnerabilidad.

Efectos contraproducentes de la codependencia

Los esquemas no resueltos pueden conducir a alcoholismo, drogadicción, trastornos alimentarios, adicciones sexuales, y otros comportamientos autodestructivos. Además, los codependientes suelen atraer abuso, permanecer en relaciones o trabajos altamente estresantes, y presentar ansiedad social o depresión grave.

Como en la dependencia afectiva, la codependencia requiere psicoterapia intensiva, trabajando conflictos, mecanismos de defensa inmaduros, actitudes erróneas y esquemas mentales disfuncionales, combinando análisis psicodinámico con trabajo cognitivo. Frecuentemente se asocian rasgos obsesivos e histriónicos, además de los dependientes y masoquistas que conforman la base.

En mi consulta

La dependencia afectiva y la codependencia se abordan con un enfoque de psicoterapia integrativa, considerando la dimensión holística del individuo, antecedentes evolutivos, esquemas de apego inseguro y rasgos de personalidad, con el objetivo de reducir progresivamente la dependencia y aumentar la adaptación relacional funcional.


Para información sobre consulta psicológica y psicoterapia online:
Dr. Antonello Viola, psicólogo-psicoterapeuta
Correo electrónico: antonello.viola@gmail.com
WhatsApp: +39 3200757817

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