Un Ego resiliente, es decir, dotado de una buena fortaleza y capacidad adaptativa, se caracteriza generalmente por: una capacidad suficiente para gestionar los propios procesos de pensamiento regular las propias emociones producir comportamientos funcionales incluso en condiciones adversas o estresantes. Estas tres capacidades constituyen generalmente un campo de batalla para el Ego de la personalidad; sin embargo, sin duda una de las mayores complicaciones en su dinamismo está representada por la función psíquica del “pensamiento”: de hecho, un Ego que no sea capaz de gestionar de manera funcional y adaptativa el proceso lógico y analítico puede verse notablemente debilitado. Al afrontar nuestras rutinas cotidianas, nuestro monólogo interno constituye una auto-narración de nuestra experiencia. El diálogo con nosotros mismos guía nuestro comport...
Dr. Antonello Viola – psicólogo y psicoterapeuta - Cagliari, Italia